Los fans de The Legend of Zelda están de celebración. Por fin ha salido a la venta el esperado remake de Ocarina of Time, el título más aclamado de la saga (con permiso de Breath of the Wild), y el que asentó la base de muchas de las mecánicas narrativas y de jugabilidad sin las que los videojuegos, a día de hoy, no serían lo que son. Su influencia y relevancia es tal que la propia industria de los videojuegos lo consideró durante años el mejor de la historia. Originalmente se lanzó al mercado en 1998 para Nintendo 64. Más adelante, en 2011, se remasterizó para Nintendo 3DS junto a su secuela: The Legend of Zelda: Majora's Mask. Este 5 de noviembre, casi 30 años después del lanzamiento original, la princesa Zelda, Link y el villano Ganondorf regresan con renovados gráficos y mejoras técnicas, esta vez a Nintendo Switch 2, en una aventura legendaria que comienza en el Metro de Madrid.
Publicidad en el Metro. Próxima estación: Hyrule
La estación de Callao del Metro de Madrid concentra estos días a viajeros nunca antes vistos: Hylianos, Gerudo, Zoras e incluso Goron. Se mezclan con los pasajeros habituales que, sorprendidos a su paso por el enlace de Jacometrezzo, no pueden apartar la mirada. Y es que el Metro de Madrid pasa por Hyrule, el reino de fantasía en el que se ambienta The Legend of Zelda y del que proceden sus peculiares habitantes. Ganondorf desafía a los usuarios desde los soportes publicitarios; Link cae desde el techo blandiendo la Espada Maestra y Darunia saluda a todos aquellos que cruzan el pasillo en dirección al andén. De la mano de Spark Foundry (Publicis Group) y JCDecaux, responsables de esta campaña de Nintendo, todo está absolutamente decorado para el lanzamiento del remake de Ocarina of Time.

La publicidad exterior tiene ese poder: romper con nuestra rutina para transportarnos más allá, en este caso, hacia épicas batallas e historias memorables. La creatividad se adapta al espacio y lo transforma por completo. Ya no estamos en el andén, sino en el Bosque Kokiri. No atravesamos los pasillos del Metro: estamos en la Ciudadela. Y, sin apenas darnos cuenta, nos encontramos viajando junto a Link, Navi y Epona. Esta es la fuerza de la publicidad exterior, capaz de influir en el imaginario de la audiencia y, en términos más comerciales, en sus decisiones de consumo.
Anunciarse en el Metro es formar parte del diálogo social. Y el mejor ejemplo es, precisamente, esta campaña publicitaria, cuya viralización en redes socialesha generado ruido incluso antes del lanzamiento del propio videojuego. Cientos de personas han compartido sus impresiones sobre la acción y han manifestado el deseo, no sólo se adquirir el título, sino de ver la campaña; demostrando que la publicidad exterior funciona y, además, se disfruta.
Una campaña legendaria para una saga de leyenda que se podrá ver en la estación de Callao hasta el próximo 16 de noviembre.





